La Camiseta The Bloodreds homenajea a esta banda de street punk estadounidense de mediados de los 2000, heredera del sonido 77 pasado por bares pequeños, sellos DIY y siete pulgadas cargados de estribillos coreables, como el EP “Mister Mess” y sus temas de noches de viernes, amigos, líos y demasiada cerveza.
Camiseta The Bloodreds
La Camiseta The Bloodreds es un guiño a una de esas bandas que quizá no llenaron pabellones, pero sí dejaron huella en cubetas de singles, fanzines y emisoras de radio underground. The Bloodreds aparecen en la escena punk estadounidense a mediados de los 2000 con una idea muy clara: rescatar el espíritu del punk del 77 y del street punk clásico, pero con la energía y el sonido de su propia generación.
Sus canciones suenan a barra de bar, a noches de viernes demasiado largas y a historias que empiezan con risas y terminan con alguien apoyado en una farola. Guitarras rápidas, melodías claras, coros que se aprenden al segundo y letras que hablan de trabajo de mierda, amistades rebeldes, líos sentimentales y esa sensación de estar siempre un poco fuera de sitio, pero en buena compañía.
Uno de los puntos clave de su pequeña leyenda es el siete pulgadas “Mister Mess”, un EP con cuatro canciones que se ha vuelto pieza de culto para quienes siguen rastreando ese tipo de vinilos. Varios sellos independientes apostaron por la banda y editaron tiradas limitadas, incluyendo versiones en vinilo rojo que hoy buscan coleccionistas de todo el mundo. La Camiseta The Bloodreds encaja justamente con ese universo de discos pequeños, tiradas cortas y mucho cariño puesto en cada detalle.
Como curiosidad, cuando salió uno de sus siete pulgadas, el sello que lo editó contó después que en varios zines y reseñas escribieron mal el nombre del sello una y otra vez. Aquello se convirtió en un chiste interno entre banda y discográfica, una anécdota muy punk: un disco estupendo circulando por la escena mientras la información oficial salía completamente torcida. Detalles así resumen bien el tipo de trayectoria que tuvieron, más basada en la cercanía y el boca a boca que en las campañas profesionales.
En directo, The Bloodreds encajaban de maravilla en carteles con grupos de street punk, pop punk y punk rock clásico. No hacía falta un gran montaje: un escenario bajo, amplis al tope, público a un metro de la banda y esas canciones que se prestan a cantar hombro con hombro. Muchos los recuerdan por conciertos en salas pequeñas, radios libres y garitos donde las bandas tocaban casi a ras de suelo.
Llevar la Camiseta The Bloodreds es reivindicar ese lado del punk que vive en los siete pulgadas, en las ediciones limitadas y en los grupos que quizá no tuvieron carrera larga, pero sí canciones que acompañan durante años. Una prenda perfecta para quienes se siguen parando en cada mercadillo a rebuscar vinilos de sellos pequeños, y para quienes piensan que un buen single puede contar la vida entera en menos de tres minutos.