HIPPERS Monchhichi reinventan al clásico personaje japonés en formato mini y adhesivo. Cada figura se engancha a tu móvil, estantería o taza, aportando ternura y un toque retro. Pequeños, expresivos y llenos de nostalgia, son la unión perfecta entre lo vintage y lo kawaii.
Hippers Monchhichi – Los míticos monitos japoneses regresan, actitud y estilo para que los pegues donde quieras.
¡Descubre la colaboración entre Sonny Angel y Monchhichi con la colección Hippers Monchhichi! Estas figuritas decorativas se pueden fijar a tus objetos favoritos.
Si creciste con juguetes japoneses o simplemente amas lo retro con personalidad kawaii, los Hippers Monchhichi son para ti. Estos entrañables monitos llevan décadas conquistando corazones, desde que aparecieron por primera vez en los años 70. Su creador, Koichi Sekiguchi, quería representar la ternura y la inocencia con un toque dulce y expresivo. Y lo consiguió.
Monchhichi fue un fenómeno global. Cruzó fronteras, conquistó Europa y hasta tuvo su propia serie de dibujos animados. Su imagen, con ese chupete siempre presente y el cuerpo de peluche, es pura nostalgia. Pero estos nuevos Hippers traen una vuelta inesperada: ahora se pegan a cualquier superficie.
Gracias a su parte trasera adhesiva, puedes llevarlos en el móvil, la tablet, el monitor o el marco de una foto. Son pequeños compañeros con actitud, expresiones adorables y mucho flow. La familia incluye varios personajes, cada uno con su peinado, ropa y energía.
Su tamaño compacto los hace perfectos para decorar cualquier rincón sin ocupar espacio. Pero no te dejes engañar por su tamaño: el carisma que llevan encima es inmenso. Los detalles del rostro, las manitas y el cabello están diseñados para enamorar desde el primer vistazo.
Hippers Monchhichi mezcla lo vintage con lo actual. Son tan coleccionables como irresistibles. Ideales para fans de lo japonés, de los juguetes de autor o simplemente para quienes quieren una figura adorable siempre cerca. Los puedes colocar sobre una estantería, pero lo divertido es engancharlos donde menos te lo esperas. Ellos lo observan todo con su mirada tierna y silenciosa.
Perfectos para regalar o para autoregalarte un poco de alegría diaria. Su packaging también es una joya, con ese estilo ochentero renovado que nos devuelve a la infancia.